
El primer consejo para empezar a darle estilo al baño de nuestro hogar es iluminarlo bien.
La iluminación del cuarto de baño generalmente es deficiente, y una luz oscura que deja los espacios en penumbra no ayuda a mejorar un espacio. Así que cambiemos este detalle tan importante. ¿Cómo hacerlo? Cuida los dos tipos de luz, la artificial y la natural. Hablaremos primeramente de la luz natural, cuya principal virtud decorativa es la de embellecer la casa.
¡Todo luce mejor con luz natural! No todos tenemos la suerte de contar con una ventana en el baño, pero si tienes esa suerte, explótala al máximo. Potencia todo rayo de luz que entre, elimina obstáculos que impidan su entrada, etc. Para la luz artificial del cuarto de baño debes optar por una luz central potente que ilumine bien el espacio.
Es importante que la luz sea central para evitar sombras repartidas por el baño. Puede parecer trivial, pero la presencia de sombras empequeñece un ambiente. Las luces halógenas blancas son las más recomendables. Por un lado tendrás una luz clara potente y por otro estarás ahorrando en tu factura.